Una vez terminada la gymkana, llegó la tan esperada entrega de premios. Las ganadoras fueron las alumnas de 6º B. ¡Enhorabuena a todas!. Sin embargo, tenemos que hacer una mención especial a el grupo de 1º B, un grupo de pequeñas que supieron jugar, competir, disfrutar, entregarse en cuerpo y alma, pero sobre todo su espíritu de buen juego. Solo quedaron a un punto de las ganadoras. Nuestra más sincera enhorabuena también a ellas.

Con la alegría del trabajo bien hecho, pusimos rumbo a la Catedral. Primero las mayores abriendo marcha y después las pequeñas. Durante el trayecto, fuimos encontrando niñas, mayores, padres, abuelos, hermanos y un sinfín de personas que encaminaban sus pasos al gran momento que íbamos a vivir esa tarde.
¡Qué lección de saber estar, de civismo, de alegría compartida, de emoción contenida, inundaban esa tarde nuestra hermosa Catedral!.
Acordes dulces, oraciones maravillosas, lecturas leídas con perfección de mayores, ofrendas a Nuestro Señor de niños que sonreían, larguísima comunión y unas palabras dirigidas a nuestras queridas hermanas por nuestro querido arzobispo Fray Carlos Amigo Vallejo: "nunca se puede expresar todo lo que pensamos, quizás por eso, las Hermanas hablan poco y hacen mucho".
Enhorabuena a todas, disfruten de estos días y dejen que grabemos en nuestra memoria tantos y tantos momentos vividos junto a vosotras.
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