Otro año llega la víspera de la Inmaculada y todo el colegio lo ponemos patas arriba. Pequeñas ensayando por las mañanas en el patio varios días antes, alas de angelito que desempolvamos y colgamos en la clase. Ya sacan la cortina celeste que va a servir de fondo a la Virgen y flores de color blanco adornan a nuestra Madre.
Las alumnas de 1º y 2º de E.I. siguiendo en su línea, se convierten en pequeños ángeles que acompañarán a su Madre en estos días tan importantes. Subirán a la luna y se sentarán en ella para admirarla desde más cerca.
Las alumnas de 3º de E.I. han ofrecido a nuestra Madre, todo lo que les cuesta trabajo, su amor, trabajar, compartir, ser obedientes, no mentir, cantar y rezar.
Este año las niñas de primero, que ya han subido la escalera, escriben una gran carta María y la mandan al apartado de correo celestial. En ella están todos los agradecimientos de las alumnas.
Las de 2º de E.P. este año buscan una mamá para el Niño que va a nacer. Tiene que ser una mamá especial, su Niño va a salvar al mundo y después de mucho buscar, por fin encuentran a una gran mujer que se llama María.
Las niñas de 3º de E.P, le dicen a María, ¡ven, enséñanos!. Nuestra fuerza une las manos, nuestros corazones los unes Tú.
Tu amor, tu alegría y tu fuerza está en cada una de nosotros y nos ayuda a ser un grupo unido.
Queremos ser una fuerte cadena y entre todas vivir en tu amor, tu alegría y tu fuerza.
Las alumnas de 4º de E.P. le regalan a la Virgen una preciosa poesía hecha letanía.
Las alumnas de 5º y 6º ponen el broche de oro a la celebración. Ellas hacen una vidriera con colores. Ella fue ilusión para Dios y reflejo de la luz de Dios. En cada uno de los colores, han puesto momentos de la vida de María.
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